
Fueron 14 los números que lograron sacar a la calle Francisco Gandolfo y su hijo Elvio de la revista "El Lagrimal Trifurca" El último número está fechado Agosto de 1976. La ausencia fue definitiva y por supuesto involuntaria en ese aciago año y los que sobrevinieron con la dictadura militar.
No hay proyecto cultural posible bajo determinadas circunstancias, y mucho menos, como estaba planteado en El Lagrimal Trifurca. Había en los autores que se publicaban nacionales y extranjeros- un compromiso vital, un fuerte sentido humanista, esto es, una irrenunciable búsqueda del ideal para la vida plena del hombre.
Hay que recordar que la mayor parte de los autores rosarinos que se publicaron, en ese momento no superaban los 25 años. Esto dicho en relación a lo incipiente de sus obras, y aún así esa marca vital que nombré anteriormente.
Ya sea por razones ideológicas, económicas o sociales, nuestro país nunca fue cómodo para revistas como "EL Lagrimal Trifurca" y tantas otras, o podriá decir para "proyectos culturales en general".
El número 5 de la revista está fechado Julio-Setiembre de 1969, en medio de los llamados "Rosazíazos", el de Mayo y el de Setiembre. La revista da su apoyo a la lucha estudiantil y obrera con tres líneas en página 2 que dice: "Dedicamos este número a los obreros y estudiantes que lucharon en nuestro país durante el mes de Mayo". Y abre la revista Bertolt Brecht con su poema "Interrogatorio a un hombre bueno". Compromiso con la vida y la justicia.
La revista -creo- participaba de la ídea de ser una transmisora de la palabra del poeta, el narrador o el critico directo al común de la gente. Leyendo sus números, la publicación lejos estaba del monte Olimpo, de la morada de los Dioses. Mal se puede abogar por la vida, la libertad y la justicia alejándose de la sociedad.
El Lagrimal Trifurca en su primer núme;o se plantea como una publicación trimestral, que no pudo cumplir por elementales cuestiones económicas, sin embargo ocupó un lapso de tiempo casi 8 años- en los que mostró coherencia y honestidad intelectual.
Tuvo en los textos publicados a lo largo de sus números, una intensa relación con la poesía de Latinoamérica. Aparecieron textos de Antonio Cisneros, Winston Orrillo, Mahfud Massis y Marco Martos poetas peruanos, Leonal Rugama poeta nicaragüense y guerrillero, el chileno Pablo de Rokha, el uruguayo Humberto Megget (homenaje a 10 años de la muerte), poetas de la llamada "Generación Beat Norteameric'ana" como Gregory Corso, y Lawrence Ferlinghetti, Los argentinos Spunzberg, Haroldo Conti, Leónidas Lamborghini, Arturo Carrera, el brasileño Manuel Bandeira.
De los rosarinos , algunos de ellos fueron: Juan Carlos Martin, Eduardo D'Anna, Juan Carlos Salman, Hugo Diz (que supo ser también redactor en algunos números) , Guillermo Thomas, Sergio Kem (como dibujante y poeta), Samuel Wolpin, Rogelio Ramos Signes (residente en la ciudad en aquellos años), Rafael Oscar lelpi (colaborando con traducciones del portugués), el negro Fontanarrosa publicó sus dibujos de la época e ilustró textos de otros autores, y para el final los nombres de Francisco Gandolfo y de Elvio Gandolfo, publicaron, poesia, narrativa, crítica literaria y algunas traducciones.
Una larga lista, que se hace breve si fuera completa. El Lagrimal Trifurca abrió sus puertas a lo que creían sus editores, y no se equivocaron, hoy podemos seguir leyendo cualquiera de los 13 ejemplares, porque seguimos buscando lo mismo que ellos se plantearon en el número 1:
" El Lagrimal Trifurca es una publicación trimestral en la que trataremos de mostrar el esfuerzo solidario y vital que vienen realizando los poetas, escritores y artistas de nuestro continente y del mundo, por la literatura al servicio de la vida, la palabra como conocimiento totalizador y elemento renovador y dinámico"
